Cataluña recibió más de 12,4 millones de turistas internacionales entre enero y octubre, lo que la sitúa como el principal destino de los extranjeros que eligen España para pasar sus vacaciones.
Como segundo destino se encuentra Baleares, con 9,9 millones de turistas extranjeros, y a continuación se sitúa Canarias, que recibió 8,3 millones, según datos del Ministerio de Industria, Turismo, Comercio.
La cuarta región que más se visita es Andalucía (7,2 millones), seguida de la Comunidad Valenciana (4,8 millones) y Madrid (3,8 millones).
En total, en los diez primeros meses del año llegaron a España casi 51 millones de turistas, lo que supone un aumento del 8% en comparación con el mismo periodo de 2010.
Reino Unido es el principal mercado emisor, con 12,4 millones de euros. Por detrás están los ciudadanos procedentes de Alemania (8,1 millones), Francia (7,6 millones) e Italia (3,3 millones).
Cabe destacar los importantes aumentos que han registrado los turistas de los Países Bajos (+24) y Suiza (+17%), mientras que caen las visitas de portugueses (-4,6%).
El turismo tira de la economía española
El sector del turismo es, en la actualidad, el principal “motor” de la débil economía española. Sin el turismo, es muy probable, que España ya estuviera otra vez en recesión. Los agentes del sector aseguran que éste ha sido uno de los mejores de los veranos en la afluencia de visitantes extranjeros.
Agosto, con 7,64 millones de visitas, fue el mejor mes de toda la historia del turismo en España. Entre enero y septiembre, la cifra de extranjeros que visitaron España ascendió a 45,8 millones, un 8% más que en los mismos meses del año pasado.
A la visita en sí hay que sumar el gasto que efectuaron: alrededor de 42.242 millones de euros en los nueve primeros meses de 2011, lo que supone un incremento del 8,2% respecto al año pasado.
España se ha visto favorecida por las revueltas en los países del Norte de África, circunstancia que ha hecho que muchos turistas cambiaran las costas de países como Túnez por las de las Islas Canarias o zonas del arco Mediterráneo.
Pero ésta no es la única razón. España cuenta con una oferta amplia y variada, que permite disfrutar desde paquetes de sol y playa hasta turismo cultural. Además, cuenta buenas conexiones desde el punto de vista del transporte y precios razonables para los bolsillos del Norte de Europa.
El sector exterior es el que está tirando del turismo, como ocurre en el conjunto de la economía española. La Asociación para la Excelencia Turística (Exceltur) asegura que el PIB del sector crecerá un 2,6% este año, lo que supone una aportación adicional de unos 2.800 millones de euros si se compara con el ejercicio pasado.
Seattle una ciudad con adrenalina
El turismo es hoy una de las industrias principales en Seattle.
La ciudad estadounidense al extremo norte del Pacífico tiene cosas muy especiales para ver y una historia curiosa dónde se mezclan los inmigrantes chinos (los coolies que contruyeron el ferrocarril) con sus tradiciones, su medicina oriental, y su arte junto a los suecos, dinamarqueses y noregos que poblaron esta zona.
Es un lugar muy distinto a cualquier otro punto de los Estados Unidos y merece ponerle atención.
Seattle es el lugar que Bill Gates eligió para vivir y allí tiene su mansión, una de las más lujosas del mundo. Amazon.com tiene su sede central aquí y también es la “cuna” del Nintendo.
Pero hay muchas más cosas curiosas, Seattle es la puerta de entrada a China y desde su puerto parten los cruceros que recorren Alaska. Esa tierra tan helada como misteriosa. Cerca de 1.000.000 de personas por año, llegan hasta aquí para embarcarse en esta aventura a plena adrenalina.

Cuenta con 4.400 hoteles y 2.200 restaurantes y lo que lo hace aún más especial hay 80 clubs donde se puede escuchar “música en vivo” , en su historia cultural y musical desde aquí salió Nirvana al mundo.
Paisajes, naturaleza salvaje y vibrante ambiente cultural, junto con la mezcla de razas hace de éste rincón del mundo un sitio digno de visitarse. Muchas parejas viajan para contraer matrimonio aquí y hacer un viaje de bodas inolvidable por Alaska.
Seattle tiene un mote bien ganado de Metronatural: es decir cosmopolita, ecológica y liberal.
Compras en Paris
Una sola visita a París no alcanza para conocerla, es una de esas ciudades que nunca se terminan de admirar.
Si busca salir de la rutina y cambiar de aire y está pensando en un viaje, aunque ya conozca París vale la pena considerarla, porque todavía puede tener otra mirada.
Primero: Todo comienza buscando una oferta de vuelos a París y cotejar entre los más ventajosos hay precios para el asombro. Seguro encontrará un billete de avión por menos de lo que imagina.
Segundo: no es cuestión de guardar esos dinerillos extra, la diversión empieza gastándolos en cosas que le gratifiquen como por ejemplo ropa exclusiva de alta gama, no olvide que París es la capital de la moda internacional.

La excusa es recorrer la ciudad y la estrategia es ir por los sitios más tentadores . Por ejemplo comienze por pasear por el Boulevard Haussmann, cerca de la Plaza de la Ópera, se puede llegar en el Metro y descender en las estaciones Ópera o Havre-Caumartin. A pasos nomás, está Galeries Lafayette para mirar los escaparates con la mejor ropa y ver las tendencias del prêt-à-porter.
Si el bolsillo no está suelto, ni soñar con los grandes modistos, pero se puede dar una vistazo por la calle Foubourg-Saint-Honoré, dónde recalan casas de gran nombre como Gucci, Nina o Valentino y otros diseñadores célebres.
Ahora enfile hacia el pequeño Saint-Germain-des-prês un barrio bellísimo con muy buenas ofertas de ropa y accesorios.
Mientras los demás pasean prolijos por el Museo del Louvre, la Concorde y vistan la Iglesia de la Madelaine, aproveche la ocasión para acercarse a la Plaza Vendome, y admire lo mejor de la joyería. Allí están las grandes casas como Cartier, Armani, Bulgari, muy cerca del conocido y renombrado Hotel Ritz de París solo pasar por el frente ya será una experiencia grata.
Si aún le quedan unos euros, aproveche para llevar de regalo de vuelta a casa un par de latas de Foie Gras y alguna botella de los muchos buenos vios franceses, que se consiguen en cualquier tienda o supermercado de la ciudad luz.
